La tensión sanguínea es la
fuerza de presión ejercida por la sangre que circula, sobre las paredes de los vasos
sanguíneos.
Algunos factores que influyen
en ella son:
•Edad: A medida que se envejece, los vasos
sanguíneos y elasticidad, por lo cual en personas de edad avanzada puede
observarse un aumento de la presión, ya que los vasos sanguíneos serán más
rígidos en comparación con los años de juventud.
•Otros: Un estado de ansiedad o de estrés
es otra causa por la que la tensión se ve alterada.
•Alcohol: La ingesta exagerada de
alcohol, ya sea vino o cualquier otra bebida alcohólica consumida en exceso
cotidianamente, es una causa clara del aumento de la presión.
•Tabaco: Tener como hábito fumar,
favorece a tener una alta tensión arterial.
•Raza: Como causa no modificable el
hecho de ser afroamericano también es otra de las causas por la que la tensión
arterial aumenta.
•Herencia: Los hijos de padres
hipertensos suelen tener la presión
arterial más elevada que los hijos de padres normotensos. La herencia sobre la
presión arterial, depende de varios genes, cuya expresión es modulada por
factores ambientales.
•Obesidad:
La HTA (tensión arterial alta) es 6 veces más frecuente en hombres y mujeres
obesos con respecto a los no obesos y el riesgo de hacerse hipertenso aumenta a
medida que lo hace el exceso de peso.
Hay dos tipos de presiones arteriales, la alta o sistólica, que normalmente es de 12, y la baja o diastólica, de alrededor de 8.
Si tu tensión supera estos
parámetros (ej.: 18, 10) se dice que tienes la tensión alta, es decir, que eres
hipertenso.
Si tu tensión no llega a estos
parámetros (ej.: 11, 5) se dice que tienes la tensión baja, es decir, que eres
hipotenso.
Hipotensión: En esta enfermedad lo que ocurre es que, después de
cada latido cardíaco, la presión es mucho más baja de lo usual, lo cual
significa que el corazón, el cerebro y otras partes del cuerpo no reciben
suficiente sangre.



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