BIOGRAFÍA Y PRINCIPALES DESCUBRIMIENTOS DE MENDEL
Gregor Mendel fue un monje agustino que nació en Heinzendorf (Austria) en 1822. Era hijo de un soldado y nieto de un jardinero, lo cual pudo influirle en su interes por la naturaleza. Tras su ingreso en la orden agustina fue a estudiar a Viena donde se doctoró en 1951 en ciencias y matemáticas. Su gran interés por la naturaleza le llevó a investigar cómo se produce la herencia genética. Para ello se dedicó a hacer cruces con los guisantes del jardin de la abadía de Santo Tomás de Brünn, donde vivía. Así descubrió las tres leyes de la herencia genética o leyes de Mendel.
Para experimentar las dos primeras leyes utilizó dos variedades de guisantes que sólo se diferenciaban en un carácter, el color, ya que unos eran amarillos y otros verdes.
Para determinar la tercera ley, utilizó guisantes que diferían en dos caracteres, el color (amarillos o verdes) y la forma (lisos o rugosos).
Con estos guisantes hizo varios experimentos que le permitieron descubrir estas tres leyes:
Primera Ley de Mendel o principio de la uniformidad:
Cruzó guisantes amarillos con guisantes verdes y todos los descendientes fueron amarillos, por ello dedujo que cuando se cruzan dos variedades puras de una misma especie, los
descendientes son todos iguales y pueden parecerse a uno u otro
progenitor o a ninguno de ellos.
Segunda Ley de Mendel o principio de la segregación:
En el segundo experimento cruzó los guisantes que habían resultado del anterior cruce y observó que al cruzar entre
sí los híbridos de la segunda generación, los descendientes se dividen
en cuatro partes, de las cuales una se parece a su abuela, otra a su
abuelo y las dos restantes a sus progenitores.
Tercera Ley de Méndel o principio de la combinación independiente:
En este caso cruzó guisantes amarillos y lisos con guisantes verdes y rugosos, obteniendo una generación de guisantes amarillos y lisos, de manera que se cumplía su primera ley.
A continuación, cruzó los guisantes descendientes y obtuvo estos resultados:
Por lo que llegó a la conclusión de que cuando las dos variedades de partida
difieren entre sí en dos o más caracteres, cada uno de ellos se
transmite de acuerdo con la primera ley con independencia de los demás.
A pesar de lo importante de sus descubrimientos, éstos no tuvieron el reconocimiento de la comunidad científica hasta 30 años después de que presentara los resultados de sus investigaciones.
Los últimos años de su vida dejó la investigación y los dedicó a sus funciones como Abad de Brünn y a su afición por la apicultura. Falleció en esta misma ciudad en 1884.















